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Jóvenes y precarios: Rodrigo Gervasi sobre ‘La grieta’ y los libros que le convirtieron en escritor

El autor reflexiona sobre la precariedad, la convivencia y los espacios que moldean nuestra identidad.

Rodrigo Gervasi (foto: Librotea)
Rodrigo Gervasi (foto: Librotea)
Guillermo Arenas España /

Hugo, el protagonista de La grieta, vive sus primeros años de independencia en Madrid, como tantos otros jóvenes en un contexto marcado por la precariedad. En su piso compartido entran y salen inquilinos, sin que se establezcan vínculos entre ellos. En su habitación asistimos a sus pensamientos, miedos, inquietudes y a un episodio turbador que marca el transcurso de la novela.

Pese a que Rodrigo Gervasi no pretendía escribir un relato generacional, su segunda novela tiene mucho de un momento y un lugar. De jóvenes que no atisban un futuro y cuyas relaciones se ven marcadas por ese presente continuo. Hablamos de todo ello con Gervasi y de alguno de sus libros favoritos.

Video: entrevista con Rodrigo Gervasi sobre La grieta

Jóvenes y precarios: Rodrigo Gervasi sobre ‘La grieta’ y los libros que le convirtieron en escritor
Jóvenes y precarios: Rodrigo Gervasi sobre ‘La grieta’ y los libros que le convirtieron en escritor


Cuenta Rodrigo Gervasi que, cuando empezó a escribir La grieta, tenía muy pocas certezas sobre la historia, pero una convicción sobre su estructura. “Para mí lo más importante siempre es pensar en la forma. En mi primer libro la forma eran recorridos cotidianos por el exterior y, cuando empecé este segundo, pensé que quería escribir algo que estuviera centrado completamente dentro de una casa. Era ponerme un límite: toda la historia iba a suceder ahí dentro y ya veríamos cuál era esa historia”, recuerda. Aquella decisión acabó determinando el resto de la novela. “No tenía ni idea de lo que iba a contar, pero sí sabía que no iba a haber ninguna escena fuera de la casa”.

El tema, explica, surgió de manera natural. “He compartido piso toda mi vida. No sé en cuántos pisos he vivido, pero más de diez. Habré tenido más de treinta compañeros de piso. Todos mis amigos comparten piso. Todo el mundo a mi alrededor comparte piso”, relata. “Siempre parto de algo que ha ocurrido o que sé que puede ocurrir. Necesito una base que sea cierta. A partir de ahí ya me permito improvisar e inventar. Si no, siento que simplemente estoy inventando”, confiesa.


Aunque La grieta habla de personas, Gervasi insiste en que el auténtico protagonista también es el espacio que habitan. “Siempre siento que el lugar en el que estoy me afecta muchísimo. Define mi calidad de vida, cómo de cómodo estoy, cómo de creativo soy y cómo me relaciono con el mundo”, cuenta. Esa idea atraviesa toda la novela. “Dónde estamos y quiénes somos es, en el fondo, casi lo mismo. Por eso quería que la casa fuera una de las protagonistas. Hugo y la casa son casi la misma cosa”.

El consentimiento

Uno de los momentos clave de la novela introduce un conflicto relacionado con el consentimiento. Gervasi explica que no buscaba provocar por provocar, sino generar una incomodidad moral que obligara al lector a abandonar los juicios rápidos. “Quería construir un personaje imperfecto que, aún así, fuera sincero y al que el lector pudiera querer. Muchas veces la literatura divide muy fácilmente entre buenos y malos. Yo quería introducir una gama de matices”, detalla. “Siempre pienso que todo el mundo está haciendo lo mejor que puede con las herramientas que tiene. Desde esa idea intento empatizar con los demás. Quería crear un personaje que provocara esa incomodidad para que quien leyera pudiera sentir algo parecido a lo que siento yo cuando intento comprender a otras personas”.

Lejos de presentar ese episodio como un hecho aislado, Gervasi considera que es la culminación de un clima que se ha ido construyendo desde las primeras páginas. “Todo el libro trata de eso. Ese es el momento más fuerte, pero todas las situaciones están marcadas por esa tensión constante de fingir que quieres estar con personas con las que, en realidad, compartes espacio porque no tienes otra opción. Es más fácil fingir que todo está bien que aceptar que estás ahí porque no puedes permitirte vivir solo. Durante toda la novela se van tejiendo esas tensiones”.

La precariedad atraviesa toda la conversación, aunque Gervasi insiste en que nunca se propuso convertirla en el tema central de la novela. “No tengo una respuesta clara porque no conozco a nadie a mi alrededor que no haya vivido esa precariedad. No tengo un término de comparación. Incluso quienes viven solos tienen otro tipo de precariedades”, afirma. “Sí siento que es un peso que lleva encima la gente de nuestra edad y también personas mayores. Pero, además, creo que no es solo una cuestión del presente, sino también del miedo al futuro”.

Ese temor, explica, tiene que ver con la sensación de que lo provisional se convierte en permanente. “Nosotros aún somos relativamente jóvenes. No nos apetece compartir piso, pero todavía resulta soportable. Nuestros padres, a nuestra edad, ya no compartían piso. Y el miedo que percibo en la gente de mi entorno es precisamente ese: preguntarse cuánto tiempo más va a durar esta situación”.

Sin embargo, rechaza haber escrito la novela pensando en representar a una generación concreta. “No lo pensé. Yo escribí el libro que quería escribir y luego llegaron las etiquetas”, asegura. Mientras escribía, sus preocupaciones eran otras. “Estaba pensando en la vida, en cómo se relacionan las personas y en cómo habitamos los espacios. En ningún momento pensé quién iba a leer el libro, cómo lo iban a catalogar o si iba a resonar especialmente con unas personas o con otras”. La recepción de los lectores ha terminado modificando, incluso, la manera en que él mismo mira su propia obra. “Es raro. Al final, la manera en que lo percibe la gente termina convirtiéndose también en tu propia visión del libro”.

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¿Qué lee Rodrigo Gervasi, autor de 'La grieta'?
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  • Tránsito

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    Rachel Cusk

    Libros del Asteroide

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    Rachel Cusk juega muchísimo con la forma. Todo el libro está construido a través de las conversaciones que mantiene la protagonista con personas que va encontrando. Es una novela que prácticamente no tiene trama. Me interesaba muchísimo comprobar que podía existir un libro sin una trama tradicional y que, aun así, fuera entretenido y absorbente.

  • Bluets

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    Maggie Nelson

    Tres Puntos Ediciones

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    Es un libro simplemente brillante en el que mezcla temas súper serios con temas súper frívolos. Creo que al final esa es una cualidad muy humana: somos ambas cosas al mismo tiempo. Hay un ejemplo muy concreto en el que habla de estar cuidando a una amiga que está hospitalizada y, al mismo tiempo, está pensando en terminar rápido para poder irse a acostarse con un amante. Muestra muy bien esa dualidad de las personas y lo hace sin ningún tipo de pudor. Eso me interesó muchísimo.

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  1. novela