Libros para mirar el mundo con otros ojos: seis novedades que invitan a pensar
Seis novedades de 2026 para pensar sobre el poder, la conciencia, la música, la condición humana, las fábulas y el Día de Muertos.
Hay libros que parten de un asunto aparentemente concreto para terminar hablando de cuestiones mucho más amplias. Estas seis novedades recorren caminos muy diferentes: Roberto Gutiérrez Alcalá recupera la fábula desde el humor y la irreverencia; Steven Pinker analiza cómo el conocimiento que compartimos condiciona la vida social; Juan Arnau se adentra en la tradición india y la naturaleza de la conciencia; Alessandro Baricco propone una historia heterodoxa de la música clásica; David Szalay explora la experiencia masculina a través de la historia de un hombre marcado por una relación de adolescencia; y Veka Duncan y su equipo reconstruyen la historia y las transformaciones del Día de Muertos.
Seis libros, seis perspectivas y una misma invitación: detenerse a mirar de nuevo aquello que creemos conocer.
Cuando todos saben que todos lo saben…, Steven Pinker
En su reciente libro el científico cognitivo canadiense se detiene en el “conocimiento común”. Este, explica, proviene de la teoría de juegos y de la filosofía y puede ayudar a aclarar muchos de los aspectos de la vida social. En este caso lo conecta al poder político, los mercados financieros y sus quiebras, la risa y las lágrimas, la agresividad al volante, entre otros aspectos. Pinker considera al conocimiento común una de nuestras señas que nos definen.
Ātman. Presencia del origen, de Juan Arnau
En la tradición india religión y filosofía están unidas y eso es lo que le da su peculiaridad, para usar una palabra que emplea el astrofísico y filósofo español. El poeta belga Henri Michaux ya hacía notar la singularidad del pueblo indio; Eliot es otro de sus herederos occidentales. La palabra Ātman nos lleva a que los seres somos expresión de la consciencia original. Un elemento importante que se apunta es la independencia de la consciencia de la mente.
Breve historia herética de la Música Clásica, de Alessandro Baricco
Como tantas cosas en el devenir humano, la música nace rodeada de misterio. Específicamente, anota, Baricco, “los sonidos eran un misterio”. Si la historia del presente libro es “herética” se debe a que las historias oficiales han ocultado datos. Por ello, hay que contarla de nuevo “con una nueva libertad”. Si filósofos y artistas tuvieron a Grecia que les dio el canon “clásico”, los músicos no. Solo con trabajo arduo hasta el siglo XVIII alcanzaron el suyo.
La carne, de David Szalay
Del escritor canadiense se conoce en español su novela Turbulencias; por La carne, obtuvo el Premio Booker en 2025. La novela, como han apuntado sus críticos se centra en la cuestión masculina. István, el protagonista, a los quince años vivió una relación con una mujer mayor en Hungría que lo marcó. En Londres alcanza el éxito económico, pero transita por la vida con impasibilidad. Szalay ha declarado que de lo que escribe es de experiencias no verbales.
Entre flores nos reciben y entre ellas nos despiden, de Veka Duncan
Esta Historia y tradición del Día de Muertos, como anuncia el subtítulo, es un trabajo en equipo coordinado por Duncan y conformado por Horacio Acosta, Mauricio Mejía Castillo, Minerva Anguiano, Omar Espinoza y Marisol Rivera. Más que un libro enciclopédico, se trata de un trabajo de divulgación, un mapa de esta fiesta que va de los antecedentes históricos a la circunstancia actual. El Día de Muertos, concluye Veka Duncan, no es un rito estático sino en movimiento.
El pulpo escritor y otras fábulas insolentes, de Roberto Gutiérrez Alcalá
Los géneros literarios son inagotables y Gutiérrez Alcalá lo demuestra acercándose a las venerables fábulas. El tono, más que a Esopo o a Lafontaine, está más cerca de Augusto Monterroso. En algunos casos sigue historias conocidas como la del niño que gritaba “ahí viene el lobo”, dándole al final una vuelta de tuerca. La influencia monterrosiana se hace presente en “El mono que quería ser famoso a toda costa”; la vidita literaria no se escapa a su mirada.