Cuando nunca hay suficiente dinero: libros sobre personajes a los que le pierde la ambición
Del deseo de ascender socialmente a la obsesión por acumular, la literatura está llena de personajes para quienes el dinero se convierte en el objetivo de una vida.
La ambición, como sabemos, mueve el mundo. El deseo de algunas personas (normalmente hombres) por acaparar más dinero y poder, aspectos normalmente muy ligados entre sí, no parece conocer límites. En una época en la que algunos pocos individuos alcanzan fortunas antes inimaginables, la literatura ya nos ha explicado de muchas maneras lo que se oculta detrás de esa pulsión megalómana.
Desde los jóvenes que llegan a una gran ciudad decididos a hacerse un nombre hasta los millonarios que descubren que nunca tienen suficiente, pasando por los que hacen de la imagen del poder su personalidad, estas novelas muestran distintas caras de la ambición económica.
El gran Gatsby: una fortuna construida para conquistar un sueño
En El gran Gatsby, F. Scott Fitzgerald convierte el lujo, las fiestas y las grandes fortunas en el entorno de una historia sobre el deseo de ascender y pertenecer. La riqueza es eso que ayuda a abrir todas las puertas, aunque ninguna cantidad de dinero parece suficiente para conseguir aquello que Jay Gatsby realmente quiere.
Para el personaje creado por F. Scott Fitzgerald, acumular riqueza y lujos va más allá de lo material. Su obsesión está relacionada con Daisy Buchanan, así como en recuperar un pasado que asocia a la felicidad. El dinero para él es una herramienta para entrar en un mundo social que antes le estaba vedado y, al mismo tiempo, la escenografía de una ilusión.
Las ilusiones perdidas: cuando el éxito también tiene un precio
Lucien de Rubempré, el protagonista de Las ilusiones perdidas, llega a París dispuesto a triunfar como escritor, pero pronto descubre la literatura también está sometida a las reglas del dinero, la influencia y la ambición. Su progresiva entrada en el mundo del periodismo le permite acercarse al éxito que desea, pero también le hace entrar en un sistema en el que las convicciones pueden cambiar a cambio de un precio.
Balzac retrata en este clásico de la literatura la relación entre dinero, prestigio y ascenso social. La ambición de Lucien no se limita a lo monetario: quiere reconocimiento, lujo y una posición que le permita abandonar definitivamente su origen provinciano. Pero el maestro francés no muestra cómo esa aspiración puede acabar convirtiéndose en una trampa.
Rojo y negro: la ambición de quien quiere escapar de su origen
Julien Sorel es uno de los grandes personajes literarios sobre la ambición. Nacido en una familia humilde, sabe que su origen limita sus posibilidades y busca diferentes caminos para ascender en la sociedad francesa de la Restauración. Su inteligencia y su talento no le parecen suficientes: necesita encontrar la manera de convertirlos en poder y reconocimiento.
En Rojo y negro, el dinero es inseparable del deseo de cambiar de clase social. Julien observa constantemente las diferencias entre quienes tienen privilegios y quienes deben conformarse con obedecer. Su ambición no es únicamente económica, pero la riqueza, el prestigio y la posición social forman parte de la vida que quiere conquistar.
Bel-Ami: hacer fortuna a fuerza de ambición y oportunismo
Georges Duroy llega a París prácticamente sin dinero y descubre muy pronto que su atractivo y su capacidad para moverse entre determinadas personas pueden abrirle puertas. Su entrada en el mundo del periodismo le permite acercarse a círculos cada vez más poderosos, pero el talento profesional no será su única herramienta para ascender.
En Bel-Ami, Maupassant construye la historia de un hombre dispuesto a utilizar las relaciones, la seducción y la falta de escrúpulos como instrumentos para ascender socialmente. Duroy se convierte en ese oportunista que encandila a propios y extraños con una única finalidad: llegar lo más alto posibe en la escala social.
Fortuna: la riqueza como poder y como misterio
En Fortuna, Hernán Díaz narra la historia de Benjamin Rask, un magnate financiero que ha amasado una enorme fortuna y que, junto a su esposa Helen, domina la Nueva York de los años veinte. Pero la novela no se limita a contar el ascenso de un hombre rico: lo hace a través de distintas versiones de una misma historia, que se complementan y se contradicen.
El dinero aparece aquí como una fuerza capaz de modificar la percepción de la realidad. El capitalismo, el poder financiero, la ambición y las relaciones personales se cruzan en una novela que convierte la riqueza en uno de sus grandes enigmas. La propia estructura de Fortuna cuestiona quién escribe la historia de los poderosos y hasta qué punto es posible conocer la verdad detrás de una gran fortuna.
La hoguera de las vanidades: cuando el dinero también puede perderse
Sherman McCoy tiene todo aquello que debería representar el éxito: dinero, una carrera profesional brillante, una vivienda lujosa y un lugar privilegiado en la sociedad neoyorquina. Pero Tom Wolfe utiliza esa posición para mostrar las tensiones y contradicciones de una ciudad marcada por las diferencias de clase y por una obsesión permanente con el dinero.
La riqueza de McCoy no funciona solamente como una característica del personaje: determina cómo se relaciona con el mundo y cómo los demás lo perciben. Cuando su posición comienza a tambalearse, también lo hace la seguridad que parecía proporcionarle el dinero. La novela convierte el ascenso y la caída de un hombre rico en un retrato satírico de una sociedad fascinada por el poder del dinero.
American Psycho: cuando el dinero cruza todos los límites
En American Psycho, el dinero aparece llevado hasta un territorio extremo. Patrick Bateman pertenece a una élite económica que convierte el consumo, la ropa, los restaurantes, los objetos de lujo y las marcas en signos de identidad. Todo parece formar parte de una competición permanente por demostrar quién tiene más y quién puede acceder a los productos más exclusivos.
Ellis lleva esa lógica de consumo y estatus hasta la parodia más oscura. Bateman vive en un mundo en el que las personas parecen confundirse con aquello que compran y poseen. Lo que lleva al personaje a cruzar todas las líneas imaginables.
Dinero: cuando tener más deja de ser suficiente
En Dinero, Martin Amis lleva la obsesión por la riqueza a un lugar diferente. John Self, su protagonista, vive entre Londres y Nueva York rodeado de excesos y de una cultura basada en el consumo. Bebe, fuma, come, gasta y persigue todo aquello que pueda proporcionarle una satisfacción inmediata, incluido el sexo.
Su relación con el dinero va mucho más allá del deseo de enriquecerse. El consumo se convierte en la novela de Amis en una forma de vida y en una necesidad permanente, narrada con un estilo desenfrenado y mordaz. Con esas armas, el escritor británico firmó una sátira feroz de la cultura capitalista de los años ochenta.