Laura Restrepo
Los libros de Laura Restrepo
Lo que opina Laura Restrepo
-
Estoy leyendo el libro de Arundhati Roy, la gran escritora de la India, el libro en inglés tiene un nombre más de los Beatles, se llama Mother Mary Come to Me. Ella cita mucho a los Beatles en su libro, y toca un tema que ha sido tabú en la cultura, la dificultad de la relación con la madre. En la India la madre es una figura intocable, con características de deidad, y yo creo que eso a nosotros no nos es ajeno. Este libro rompe con ese esquema y se enfrenta a las dificultades que tiene una hija para sobrevivir pese a la madre, porque además eso está mediado por el amor. La madre adora a la hija, la hija adora a la madre, entonces se trata de digerir las dosis de competencia brutal que puede haber entre las dos.
-
También es de un autor de la India, Pankaj Mishra, que analiza lo que nos está pasando, con una dosis de información enorme y poniéndolo en contexto. En la visión de Mishra los genocidios no salen de la nada, sino que vienen como un animal bajo tierra y asoma la cabeza cada tanto. El poder vuelve y los esconde, así que se podría plantear como que cada imperio, cada gran poder, tiene en el armario un genocidio. Mishra plantea que una de las necesidades que tienen los grandes poderes de ocultar el genocidio actual, es porque destapas uno y se empiezan a salir los demás. De alguna manera, la cultura contemporánea había logrado manipular las cosas de tal manera que el holocausto judío fuera el único que reconociéramos. Es absolutamente aterrador el holocausto judío, pero también ha sido manipulado. Fíjate en toda la cultura en torno a la denuncia del holocausto judío, mientras que hay otros que están sucediendo al mismo tiempo y no se mencionan.
-
Quizá porque todo esto que está sucediendo, esta manera de estar arrinconados y mirando a la cara a nuestro propio fin como especie, hace que la poesía tenga un soplo trascendental, que abra puertas hacia una visión más compleja que va más allá de las palabras. Entonces yo tengo ahí en la mesa de noche a San Juan de la Cruz el Cántico espiritual, la noche oscura de la vida del alma, porque habla de un amor cósmico que, de todas maneras ahí está, del cual podemos echar mano. Seguramente las fórmulas de la rebelión de las que venimos hablando también pasan por un profundo estremecimiento del espíritu y un contacto con lo sagrado. Yo no soy una persona religiosa, pero Juan de la Cruz te pone en contacto con un aliento de trascendencia que me parece indispensable para nosotros los habitantes de este planeta tan puesto en duda hoy en día.
-
En esa línea de clásicos, te voy a decir una lectura que viene desde la infancia. Tú sabes que lo que leyó uno en la infancia de alguna manera lo marca y lo sigue marcando siempre, hay que leer la Iliada y la Odisea, y hay que leerla una y otra vez. Estamos viviendo tiempos que también son épicos en la medida en que implican grandes batallas, desde el lado del poder y desde el lado del antipoder, y tal vez nadie contó la épica con la lucidez, la diversión, la imaginación y la capacidad de hacer mitos como fueron los griegos. Un personaje iracundo, irreverente, desconsiderado, motivado solo por pasiones pero al mismo tiempo deslumbrante como Aquiles está ahí. Un eterno buscador de la posibilidad del regreso al hogar, pese a las seducciones y a los terrores del camino como Ulises está ahí. También un gran favorito mío desde niña que es Héctor, que tiene el valor de salir a defender a los suyos y defender a su ciudad. Un vanidoso como es Paris. Y luego mujeres maravillosas, seductoras temibles, poderosas como esas sirenas que acosan a Ulises con sus cantos y lo seducen al punto de que tiene que amarrarse un mástil para no sucumbir a algo que, de pronto, hubiera sido una gran revelación de la cual se priva. La Ilíada y la Odisea como eterna fuente de lo que es la gran épica y también el coraje frente a la batalla, la guerra. La vida es una lucha y nunca mejor contada que la Ilíada y la Odisea