Atenea y el olivo
Geraldine McCaughreanEditorial: EDICIONES SMISBN: 9788434893856
Sinopsis
"Atenea y el olivo":
El rey Cecropos edifica una ciudad como ejemplo de modo de vida civilizado. Hay dos candidatos para proclamrse dioses de dicha ciudad: la diosa Atenea, nacida de la cabeza de Zeus o el dios del mar, Poseidón. Cecropos decide que quien haga el regalo más útil para la ciudad será su dios. Poseidón ofrece el primer caballo de carne y hueso, para que todas sus crías sirvan a los ciudadanos, mercaderes y soldados de la ciudad. Atenea ofrece un olivo del que se pueden obtener frutos, aceite, hojas para hacer suaves colchones y sombra fresca. Cecropos se decide por el regalo de Atenea y llama a la ciudad Atenas. Poseidón se enfada y provoca unas terribles inundaciones en la nueva ciudad, por lo que es castigado por los dioses del Olimpo a trabajar durante siete años bajo un sol abrasador en la construcción de las enormes murallas de la ciudad de Troya.
"La diosa más bella":
El dios Zeus está harto de los hombres, que agotan la tierra con sus cosechas y acaban con toda la pesca del mar. Para acabar con ellos urde un plan perfecto: provoca una larga y cruel guerra, la guerra de Troya, que libraría a la Tierra del peso de los pies humanos.
"Casandra, la adivina":
La princesa Casandra es tan bella que, hasta siete generales han jurado fidelidad al rey de Troya sólo con la esperanza de que les fuera concedida como esposa. Un día Apolo la besa mientras la princesa duerme, y la traspasa el don de la profecía. Todo el mundo hacía caso a lo que la princesa auguraba. Pero, en plena guerra de Troya contra los griegos, Apolo reclama el amor de Casandra, pero ésta le rechaza. Para vengarse, como no puede quitarle el don que la otorgó, le da otro, el de la incredulidad. A partir de ahí, nadie cree las profecías de Casandra. Vaticina el final de Troya, con un gigante caballo de madera en el que se esconden soldados griegos que saquearán la ciudad. Todos hacen caso omiso de la profecía de Casandra y la toman por loca. Al final, su predicción se cumple y Troya es arrasada por el fuego de los soldados griegos escondidos en el vientre de un inmenso caballo de madera.