El sistema transmisor noradrenérgico en el TDAH
Katja Becker, Peter M. Wehmeier y Martin H. SchmidtEditorial: J&C Ediciones Médicas, S.L.ISBN: 9788495182791
Sinopsis
Independientemente de cuándo se describieran por primera vez los trastornos hipercinéticos, es evidente que las actividades científicas en el área de este trastorno clínico se desarrollaron únicamente después del éxito en la síntesis del metilfenidato en la década de 1950. Bradley había descrito este principio terapéutico ya en 1937. Como muestra la literatura médica, la investigación en Europa estuvo dificultada por la controversia sobre la verdadera prevalencia del trastorno. Sin embargo, el estudio Isle of Wight Study, al que se podría considerar como el principal estudio en esta región, mostró una prevalencia mucho menor que los estudios realizados en los Estados Unidos de América y Canadá. Esta controversia también retrasó la introducción en Europa del principio terapéutico basado en un mecanismo de acción dopaminérgico.También contribuyeron a este retraso diferentes abordajes para explicar la hiperactividad y el déficit de atención. La reticencia a aplicar un tratamiento médico a trastornos como el trastorno hipercinético gradualmente cedió paso a un tratamiento verdaderamente multimodal. Afortunadamente el estudio MTA puso fin de forma transitoria a la discusión sobre la utilidad del tratamiento farmacológico en esta área. Sin embargo, los trastornos de la actividad y de la atención son también un ejemplo de cómo se puede llegar a aceptar de forma generalizada un tratamiento eficaz de un trastorno clínico aun cuando todavía distan mucho de estar claras su etiología y su patogenia. La investigación etiológica (especialmente cuando se basa en mecanismos de acción eficaces) se centró principalmente en mecanismos dopaminérgicos. Esto siguió siendo así incluso tras la introducción de los métodos de genética molecular que utilizó el grupo de Comings para mostrar que los polimorfismos genéticos, vinculados a mecanismos adrenérgicos, contribuían mucho más a la aparición de trastornos hipercinéticos y disociales que los polimorfismos ligados a mecanismos dopaminérgicos. El nuevo énfasis en estos mecanismos y el sistema de atención posterior ha llevado al descubrimiento de una posible vía terapéutica alternativa. Durante mucho tiempo se han utilizado como opciones terapéuticas de segunda línea fármacos con mecanismos de acción adrenérgicos, sin indicación específica o autorización por parte de las autoridades reguladoras. El futuro mostrará la importancia que tendrá en la práctica clínica este prometedor principio terapéutico.También será interesante observar los giros que dé la investigación sobre la etiología y la patogenia de estos trastornos. El objetivo de esta monografía es alentar este interés.