Jardines y Laberintos. De las vanguardias a la actualidad
Luisa RoqueroEditorial: Trama Editorial, S.L.ISBN: 9791399181425
Sinopsis
Las páginas de este libro se asoman al desarrollo creativo de JARDINES Y LABERINTOS desde 1850 hasta la actualidad. Fruto del contexto histórico, las diversas apariencias que jardines y laberintos han ido asumiendo a lo largo de la historia revelan el cambio de valores que supone cada nueva etapa cultural.
Tras los JARDINES del siglo XVIII que buscaron su inspiración en la pintura de paisajes, en el siglo XIX, la teoría del color impulsó la pintura impresionista y los jardines cromáticos. En el siglo XX se suceden las vanguardias artísticas que experimentan nuevos modos de expresión en la pintura, la escultura, la arquitectura y los jardines. Las líneas ondulantes del Art Nouveau, la pureza geométrica del Art Déco y el Neoplasticismo, las formas orgánicas del Biomorfismo, la integración de modernidad y tradición del Postmodernismo, el caos controlado de la Deconstrucción... estimulan el trazado de extraordinarios jardines obra de inspirados creadores: Antoni Gaudí, Gabriel Guévrekian, Roberto Burle-Marx, Isamu Noguchi, Salvador Dalí, Geoffrey Jellicoe, Ian Hamilton Finlay, Gonçalo Ribeiro, Daniel Liebeskind, Charles Jencks...
La evolución formal del laberinto, diagrama de las dificultades y vicisitudes de toda trayectoria vital, refleja el camino al centro marcado por la sociedad en los distintos momentos históricos. Tras los LABERINTOS de la Antigüedad y el Medioevo que eran univiarios y bidimensionales, en consonancia con las sociedades que los crearon en las que solo cabía un único camino existencial marcado por la tradición, aparecieron los laberintos renacentistas, también llamados caminos de filósofos, cuyo trazado plasmaba la posibilidad de error como necesario tributo de la libertad de elección: esta reivindicación del libre albedrío como característica esencial de los seres humanos marcó el inicio de la Edad Moderna en la cultura europea. A finales de siglo XXI, la humanidad se ha visto inesperadamente inmersa en un laberinto sin centro y sin límites. Las tres www (world wide web) bien pueden ser consideradas el anagrama del laberinto cibernético a través del cual el individuo se ve forzado a comprender que la única manera de superar la ansiedad paralizante de posibilidades sin número es establecer uno mismo su centro y sus límites, o más exactamente sus sucesivos centros y límites. El laberinto red se suma al acervo de laberintos univiarios y pluriviarios que continúan siendo fuente inagotable de inspiración para los artistas plásticos.