EL RECOMENDADOR DE LIBROS

Logo El Diario
Logo Librotea

Querido Hongrang

Jang Da-hyeEditorial: Stefano BooksISBN: 9791387595753
Querido Hongrang

Sinopsis

¡Tangeum, el castigo que obliga a tragar oro hasta la muerte! 

Esta novela es un cuadro magistral, bordada con lirismo y crueldad puntada a puntada. 

Sim Yeolguk, El Rey del Dinero, es un mercader de Joseon que se hizo poderoso gracias al comercio de obras de arte. Un día desaparece Hongrang, su único hijo varón, de ocho años. Él y su esposa, la señora Min, mueven toda su fortuna y recursos para encontrarlo. Hasta ofrecen una recompensa por su cadáver, pero no dan con una sola pista. Jaeyi tiene nueve años, es la hija de Sim Yeolguk y de una concubina contratada para darle descendencia a la familia. A ella la culpan por la desaparición y la encierran como castigo por haberle arrebatado al hermano su amuleto protector. Ante la ausencia del niño, la familia adopta a Mujin, un muchacho de once años con sangre noble. Jaeyi y Mujin, hermanados por la desgracia, sólo se tienen el uno al otro en la despiadada compañía mercantil. Diez años después, Dokgae, un cazador de fugitivos, encuentra a Hongrang y lo lleva de regreso. Por eso, se celebra un banquete. En medio del bullicio, solo los hermanos están convencidos de que es un impostor y se lo hacen saber al recién llegado. Sin embargo, la determinación de Jaeyi se quiebra por la aparente sinceridad de Hongrang y termina reconociéndolo como su hermano biológico y al mismo tiempo no puede evitar enamorarse de sus encantos. La emoción del regreso dura poco, y ella sufre al tener que reprimir un amor prohibido. Por otro lado, Mujin al verse desplazado tanto en la compañía como en el corazón de su hermana, se obsesiona investigando su pasado. 

¿Quién es Hongrang? Mientras cada personaje hace equilibrio sobre la cuerda floja entre lo que desea creer y lo que se niega a aceptar, la historia desemboca en un gran giro argumental, revelando prohibiciones, contradicciones y el rostro más miserable de la época. En un solo instante, todo se da vuelta. ¿Quién fue él que se tragó el oro?