Amores rotos: libros recientes sobre separaciones y divorcios reales
Libros que se basan en la vida real para narrar el desamor.
El amor y su reverso, el desamor, son quizás el gran tema de la literatura, ese que aparece en todas las épocas y géneros. Pero si la ficción nos ha mostrado en incontables ocasiones qué pasa cuando se acaba el amor, en los últimos tiempos esa experiencia se despoja de todo artificio con autores y autoras que cuentan su propia experiencia cuando sus relaciones se han visto truncadas. Ya sea dentro de la autoficción o desde otras perspectivas que lo mezclan con algo de ficción, hay autores y autoras que han utilizado la literatura como forma de terapia. Hablamos de libros sobre separaciones y divorcios reales.
Divorcios literarios
Si tu pareja es escritor o escritora, siempre puede existir el temor de acabar siendo parte de una de sus obras, más aún en caso de una ruptura. Pero si ambas partes de la relación son escritores, es seguro que esa ruptura va a acabar en un libro. Es lo que sucede en Islandia, la novela que publica esta semana Manuel Vilas, en la que parte de su separación con la también escritora Ana Merino, en una novela que, pese al tema, también hay humor y esperanza. Otro autor que suele partir de la vida real para dar forma a su literatura es Emmanuel Carrère, quien en Yoga nos habló de su separación, además de una depresión profunda y el papel que la meditación tuvo en esa etapa de su vida.
Recibir la noticia de que tu pareja ya no te quiere o, casi peor, que te engaña, es un momento devastador que también se explora en los libros. En Despojos, Rachel Cusk narra el proceso que siguió a su separación, y cómo de esa desolación construyó otro entorno para ella y sus hijas, descubriendo nuevas fortalezas. De manera similar, la escritora Maggie Smith descubrió que su marido la engañaba y en Podrías hacer de esto algo bonito fue dejando breves textos que explicaban su proceso de sanación, además de la posibilidad de crear algo nuevo y esperanzador a partir de ello.
Por último, Esmeralda Berbel utilizó un género que ha cultivado mucho, el de los diarios, para explicar en Irse lo que sucedió al romper su relación con el que era su marido, el actor Eduard Fernández. Una ventana por la que asomarse a la intimidad, a los pensamientos y sensaciones de una mujer en plena ruptura.