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Cuando el trabajo se convierte en una pesadilla: Libros sobre oficinas asfixiantes, jefes abusivos y precariedad

Novela que convierten la vida profesional en un escenario de absurdo, desgaste y alienación.

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Lucía Rojas España /

No todo el terror vive de fantasmas o monstruos. Para muchas personas, se dispara con algo tan cotidiano como el sonido del despertador. El trabajo es una obligación para la mayoría, pero también una tortura para muchos. Tortura mental que muchas veces lleva a situaciones de depresión. Una realidad que la literatura ha reflejado, tanto desde el ensayo como desde la ficción.

Recientemente, dos novedades abordan este tema desde distintos puntos de vista. Un día en la vida de Clarita, de Rosa Montero, nos habla de cómo el acoso laboral puede acabar conformando el carácter. La asistente editorial, de Caroline Wahl, de cómo intentar abrirse paso en un empleo del sector cultural puede convertirse en una cadena de abusos. Pero hay muchas más libros que tratan este asunto, desde personajes que viven angustiados el día a día a otros que se dejan llevar por la apatía. Repasamos algunas obras recientes que han explorado ese malestar laboral que nos dice mucho del momento en el que vivimos.

Un día en la vida de Clarita, de Rosa Montero

Un día en la vida de Clarita

Un día en la vida de Clarita

Rosa Montero
ALFAGUARA


Clarita lleva treinta años trabajando en un banco y está acostumbrada a ser minusvalorada por sus compañeros. Su último día antes de jubilarse debería ser una jornada rutinaria, pero sucede algo inesperado ante lo que la protagonista reacciona de manera sorprendente.

Con este punto de partida, Rosa Montero nos habla en esta novela breve sobre personas que han sufrido en silencio el acoso laboral y cómo esa situación acaba afectando a su carácter. Pero también ofrece una vía de salida: su Clarita va a reaccionar cuando menos se lo espera y romper con ese yugo que se le ha impuesto en su lugar de trabajo.

La asistente editorial, de Caroline Wahl

La asistente editorial

La asistente editorial

Caroline Wahl
LUMEN


Ningún sector profesional se libra de la precariedad y los abusos, tampoco el mundo del libro. En La asistente editorial, reciente novela de Caroline Wahl, tenemos a una mujer, Charlotte, quiere dedicarse a la música, pero acaba aceptando un trabajo que considera más serio: convertirse en asistente de un importante editor en Múnich. Lo que parecía una oportunidad profesional empieza a revelar rápidamente otra cosa: una relación de poder en la que resulta difícil distinguir entre la ambición, la dependencia y el abuso.

La novela parte de una experiencia laboral de la propia autora y nos muestra cómo funcionan las dinámicas de poder y humillación en cualquier entorno profesional, incluidos los que tratan con disciplinas artísticas. Pero Wahl también lo hace desde la ironía y el humor, en lugar de desde la amargura.

El descontento, de Beatriz Serrano

El descontento

El descontento

Beatriz Serrano
Temas de Hoy México


Marisa trabaja en una agencia de publicidad y ha encontrado una manera particular de sobrevivir a la rutina: reducir al mínimo el contacto con ella. Treintañera, cansada y cada vez más desconectada de lo que ocurre a su alrededor, contempla el trabajo como una obligación que consume tiempo y energía sin ofrecer a cambio demasiadas razones para soportarlo.

Beatriz Serrano construye así una novela sobre el malestar de quien siente que su vida laboral se ha convertido en una espera interminable, pero lo hace desde el humor, la ironía y una mirada muy pegada a las contradicciones de la vida contemporánea. El agotamiento, la precariedad, la soledad y la dificultad para imaginar una salida se mezclan con situaciones cómicas y reconocibles. El resultado es un retrato de una generación que ha aprendido a seguir hacia adelante incluso cuando ha dejado de encontrar sentido a lo que hace.

La Central, de Élisabeth Filhol

La central

La Central

Élisabeth Filhol
Editorial Anagrama


En La Central, el contexto laboral va un poco más allá. Yann trabaja en tareas de limpieza y mantenimiento de reactores en una central nuclear y sus contratos duran apenas unas semanas. Es uno de los trabajadores subcontratados que pasan de una instalación a otra y viven en caravanas u hoteles. La precariedad adquiere aquí una dimensión física. El trabajo es peligroso y los empleados están sometidos a controles constantes para medir su exposición a la radiación. Si superan los límites establecidos, deben abandonar el lugar y dejan de cobrar.

Élisabeth Filhol utiliza ese mundo laboral poco visible para hablar de incertidumbre, miedo y vulnerabilidad. El empleo no solo determina cuánto dinero gana el protagonista: determina dónde vive, cuánto tiempo puede permanecer en un lugar y hasta qué punto puede poner en riesgo su propio cuerpo.

Los empleados, de Olga Ravn


En Los empleados, Olga Ravn lleva la cuestión laboral hasta un futuro lejano. La novela transcurre en una nave espacial en la que conviven humanos y humanoides, todos sometidos a una organización del trabajo que empieza a resquebrajarse cuando aparecen unos extraños objetos procedentes de otro planeta.

La historia está construida a partir de testimonios de los trabajadores ante una comisión que intenta averiguar qué está sucediendo. Poco a poco, las declaraciones dejan ver algo más inquietante que un simple incidente espacial: deseos, recuerdos y emociones que no encajan con la lógica productiva de la nave. Ravn convierte así la ciencia ficción en una manera de hablar del presente. 

Algo temporal, de Hilary Leichter

ALGO TEMPORAL

ALGO TEMPORAL

Hilary Leichter
ALPHA DECAY


En la novela de Hilary Leichter, tener trabajo no significa necesariamente tener estabilidad. Su protagonista encadena empleos de todo tipo, algunos disparatados, otros más comunes, pero siempre precarios. Siempre intentando encontrar algo parecido a una ocupación permanente, sin lograrlo.

Algo temporal es una novela divertida y extraña sobre un presente en el que resulta difícil planificar una vida cuando también es difícil saber cuál será el próximo empleo. Leichter convierte la precariedad en una especie de aventura surrealista y plantea, entre el humor y el nihilismo, qué sucede cuando trabajar sirve únicamente para llegar al siguiente trabajo.

La dependienta, de Sayaka Murata

La dependienta

La dependienta

Sayaka Murata
Duomo ediciones


Keiko Furukura tiene 36 años y lleva media vida trabajando a tiempo parcial en una konbini, un supermercado japonés abierto las 24 horas. Para ella, la tienda no es un empleo de paso: es el lugar donde ha aprendido a desenvolverse en un mundo cuyas reglas nunca le han resultado demasiado claras. Allí sabe cómo comportarse, qué decir y qué esperan de ella.

El problema llega cuando quienes la rodean consideran que ese trabajo y esa forma de vida no son suficientes. Keiko debería buscar un empleo “de verdad”, tener pareja y construir una existencia convencional. Sayaka Murata convierte así un trabajo aparentemente rutinario en una reflexión sobre la presión por encajar y sobre la frontera entre tener una vida propia y cumplir con la que los demás esperan. Una novela peculiar e inquietante en la que la tienda puede parecer mucho más acogedora que el mundo exterior.

Oposición, de Sara Mesa

Oposición

Oposición

Sara Mesa
Editorial Anagrama


Una plaza de interina debería ser el principio de algo estable, pero para la protagonista de Oposición supone entrar en un universo laboral desconcertante. Mientras prepara unas oposiciones, se incorpora a una administración pública en la que el tiempo parece transcurrir de otra manera: hay normas que nadie termina de explicar, tareas difíciles de justificar y una estructura jerárquica que determina incluso los gestos más pequeños.

Sara Mesa convierte esa experiencia en una novela sobre el absurdo del trabajo burocrático y la dificultad de encontrarle un sentido a aquello que hacemos cada día. La protagonista observa, aprende las reglas y trata de encontrar su lugar en un sistema que parece diseñado para que todo continúe exactamente igual. La oficina se convierte así en un espacio cerrado, extraño y progresivamente asfixiante, donde el aburrimiento también puede ser una forma de violencia.


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  1. novela