Un expolicía convertido en escritor recomienda tres novelas negras imprescindibles
Anders de la Motte, expolicía, comparte tres lecturas que marcaron su forma de entender el género y explica por qué la novela negra sirve para comprender la realidad.
Hay escritores que llegan a la literatura después de toda una vida acumulando historias. Es el caso del sueco Anders de la Motte, que antes de convertirse en uno de los referentes actuales de la novela negra fue policía y director de seguridad. En su paso por Librotea, el autor de El hombre de cristal nos habló de cómo esa experiencia le enseñó que la realidad rara vez ofrece respuestas claras y de por qué la novela negra funciona, en cierto modo, como una revancha frente a ese caos. Además, nos recomendó tres títulos imprescindibles para cualquier amante del género.
3 libros de novela negra imprescindibles:
Aunque el noir contemporáneo suele buscar personajes atormentados y escenarios sombríos, de la Motte sigue regresando a uno de los grandes clásicos. Muerte bajo el sol le parece "una novela de misterio perfecta" porque reúne todos los ingredientes del género clásico: un escenario aislado, un grupo reducido de sospechosos y un crimen en el que cualquiera puede ser culpable. Para él, Agatha Christie demuestra que las reglas del misterio siguen funcionando cuando están ejecutadas con precisión.
De la Motte también reivindica a uno de los autores que revolucionó la novela negra escandinava. Lo que más admira de Henning Mankell no es solo la investigación policial, sino su capacidad para utilizar el crimen como espejo de la sociedad. "Logró contar una historia de detectives muy interesante, pero también decir algo sobre la sociedad", explica. Su compromiso con los problemas sociales convierte la serie de Wallander en mucho más que una sucesión de casos criminales.
Si tuviera que elegir un favorito, Anders de la Motte no duda. Jo Nesbø ocupa ese lugar. "Nunca ha escrito nada malo", asegura. De todos sus libros destaca especialmente Petirrojo, una de las novelas más celebradas de Harry Hole. Lo que más le interesa es la forma en que Nesbø consigue renovar uno de los grandes tópicos del género: el detective brillante, lleno de defectos y enfrentado a sus propios demonios. Un personaje que podría resultar previsible, pero que el autor noruego convierte en alguien inolvidable.
Un policía convertido en escritor:
La pasión de Anders de la Motte por la novela negra nació mucho antes de dedicarse a escribir. Creció rodeado de libros gracias a que su madre era bibliotecaria y, durante sus años como policía, siguió leyendo en cada guardia, en cada viaje y en cada hotel. Quizá por eso entiende tan bien el género. Como nos contó en Librotea, en la vida real muchas preguntas nunca encuentran respuesta; en la novela negra, en cambio, el lector siempre termina descubriendo quién hizo qué y por qué. Tal vez ahí resida buena parte de su irresistible atractivo.