La historia reciente de China a través de la memoria familiar: Jung Chang sobre ‘Vuelan los cisnes salvajes’ y los libros de su vida
La autora retoma su memoria familiar tras el éxito de 'Cisnes salvajes', y muestra los cambios de las últimas cuatro décadas en China.
Treinta años después del fenómeno editorial que supuso Cisnes salvajes, el libro que convirtió la historia de tres generaciones de mujeres de su familia en una de las grandes memorias del siglo XX, Jung Chang regresa a ese universo con Vuelan los cisnes salvajes. La escritora china retoma el relato donde lo dejó, en 1978, cuando abandonó su país para instalarse en Reino Unido, y reconstruye las más de cuatro décadas que siguieron a la muerte de Mao. Lo hace a través de la relación con su madre, figura central del libro, pero también del profundo cambio experimentado por China, desde la apertura impulsada por Deng Xiaoping hasta el endurecimiento político de los últimos años.
En esta conversación, Chang reflexiona sobre la memoria, el exilio, la libertad, el optimismo y los libros que marcaron su vida.
Video: entrevista con Jung Chang sobre Vuelan los cisnes salvajes
Después de muchos años resistiéndose a escribir una continuación de Cisnes salvajes, Jung Chang encontró el motivo definitivo en una circunstancia profundamente personal. “Durante mucho tiempo pensé que no había suficiente material para escribir otro libro”, explica. Todo cambió cuando su madre enfermó gravemente en 2023. “Podía morir en cualquier momento y yo no podía regresar a verla por los libros que había escrito. Solo podía verla a través de la pantalla del móvil. Comprendí que aquella mujer, aunque muy débil físicamente, todavía era fuerte”.
Fue entonces cuando empezó a mirar hacia atrás. “Pensé en ella, en nuestro pasado y en todo lo que había ocurrido desde 1978, cuando me trasladé a Reino Unido”. Más de cuatro décadas en las que tanto su familia como China habían vivido transformaciones extraordinarias. “Pensé en cómo mi madre me había inspirado para convertirme en escritora, cómo me había dado la libertad y había hecho de mí la persona que soy”, recuerda. “Mi madre es, sin duda, el corazón de la historia”.
China, desconocida en Occidente
Además de una historia personal, Vuelan los cisnes salvajes se puede leer como un libro de historia, de los cambios profundos pero también de lo que permanece en el sistema político chino. “Hoy hay mucha más comprensión sobre China y sobre su historia en Occidente, aunque todavía no es suficiente”, señala Chang. La autora recuerda el asombro con el que contemplaron la transformación del país. “Vimos cómo la economía despegaba, cómo China pasaba de ser un país aislado y extremadamente pobre a convertirse en una de las grandes potencias del mundo”. Durante años compartieron la esperanza de que el crecimiento económico condujera también a una mayor libertad política. “Pensábamos que China podría seguir avanzando hacia una sociedad más liberal e incluso convertirse algún día en una democracia”.
Sin embargo, esa esperanza se ha ido desvaneciendo. “Hoy vemos cómo el país intenta regresar a los viejos tiempos, con el Partido Comunista reafirmando su monopolio del poder y su dictadura”, explica. Para Chang, la historia política del país y su propia historia familiar son inseparables. “Toda esa evolución está profundamente ligada a la historia de mi madre y a la mía. Por eso este libro es, al mismo tiempo, una historia personal y el retrato de más de cuarenta años de la historia de China”.
Cuando habla de su llegada a Londres, la escritora recupera intacta la sensación de desconcierto. “Fue como llegar a otro planeta. Era como si hubiera aterrizado en Marte”. Venía de una China totalmente aislada del resto del mundo, yo no tenía ninguna imagen mental de cómo era Occidente o de cómo vivía la gente allí. Descubrir aquel mundo fue una experiencia apasionante. Aprender cómo funcionaba todo, descubrir otra forma de vivir... absolutamente todo era nuevo”».
Pero el pasado nunca dejó de acompañarla. Incluso un gesto tan cotidiano como ir al cine despertaba recuerdos dolorosos. La primera vez que un compañero de universidad la invitó a una película sintió miedo. No solo por las advertencias que había recibido antes de salir de China, sino porque los cines estaban asociados a uno de los episodios más duros de su infancia. Durante la Revolución Cultural, recuerda, los cines fueron clausurados y muchos acabaron convertidos en prisiones. Su madre estuvo encarcelada precisamente en el mayor cine de Chengdu.
A pesar de todo lo vivido, Jung Chang conserva una mirada profundamente luminosa. “Creo que nací optimista”, afirma. “Es lo que garantiza que uno siga luchando por un futuro mejor. No es un optimismo basado en negar la realidad o cerrar los ojos ante lo que ocurre. Se basa en analizar la realidad con racionalidad. Dentro de China existe una enorme resistencia. Y eso me da esperanza. Xi Jinping quiere que China vuelva a parecerse a la época de Mao, pero al mismo tiempo necesita que China siga creciendo económicamente. Por eso debe mantener abiertas las puertas de China y conservar el contacto con Occidente”. Dos objetivos incompatibles. “Uno termina debilitando al otro. Y precisamente por eso sigo teniendo esperanza”.
Libros recomendados de Jung Chang
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El primer libro que me viene a la cabeza es el de un escritor chino llamado Ma Jian. Mi favorito de todos los que ha escrito es Polvo rojo. En él cuenta su experiencia recorriendo China durante los primeros años de la apertura del país. Gracias a ese libro puedes hacerte una idea muy clara de cómo era China en aquel momento. Pero, además, descubres la personalidad del propio autor y, sobre todo, disfrutas de la belleza de su lenguaje y de su sentido del humor.Es un escritor extraordinario. Estoy segura de que está traducido al español.
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El segundo libro sería Primer amor, de Iván Turguénev. Cuando tenía dieciséis años fui enviada al exilio, a una zona cercana al Himalaya. Al marcharme a las montañas solo pude llevarme un libro, y fue precisamente Primer amor. Además, tenía la edad perfecta para leerlo. Me impresionó profundamente, todavía hoy soy capaz de recordar muchos pasajes de memoria. Es un libro precioso y encajaba perfectamente con el estado de ánimo que tenía entonces. Además, fue uno de los libros que mi hermano, que tenía solo trece años, consiguió comprar en el mercado negro. Cuando comenzó la Revolución Cultural, en 1966, los libros fueron quemados por toda China. Los Guardias Rojos registraban las casas y confiscaban las bibliotecas para destruirlas.Pero muchos de esos mismos Guardias Rojos querían ganar dinero y también leer. Así que vendían algunos ejemplares en el mercado negro. Gracias a eso, durante aquellos años en los que China se convirtió en un auténtico desierto cultural, pude leer cientos de clásicos chinos y extranjeros. Primer amor fue uno de ellos.
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El tercer libro que recomendaría es El viejo y el mar, de Ernest Hemingway. Para mí es una obra maravillosa. Es muy sencilla y, al mismo tiempo, extraordinariamente expresiva, vívida y conmovedora. Además, me identifico completamente con la forma en que Hemingway entendía la escritura. Recuerdo que decía algo así a los escritores jóvenes: cuando empieces a escribir, no pienses en buscar frases brillantes ni en intentar expresarte mejor que los demás; simplemente escribe con sinceridad aquello que realmente quieres decir. Para mí es el mayor estilista de la literatura. Y esa es exactamente la manera en que intento escribir.
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Homenaje a Cataluña (edición definitiva avalada por The Orwell Estate)
George Orwell
DEBOLSILLO
Por último, elegiría Homenaje a Cataluña, de George Orwell. Lo leí durante la pandemia, una época en la que aproveché para volver a muchos clásicos. Al terminarlo confirmé que Orwell era un auténtico maestro. No solo escribía extraordinariamente bien, sino que sus libros están cargados de emoción. Es esa emoción la que ilumina su escritura. Y, además, escribió algunos de los libros más premonitorios que existen. Fue capaz de anticipar muchas cosas que acabarían ocurriendo en el futuro. Un gran escritor y un gran libro.
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