Las novelas del siglo XXI que dentro de 50 años seguirán leyéndose
De 2666 y La amiga estupenda a MANIAC o Hamnet, una selección de futuros clásicos contemporáneos.
Hay novelas que dan que hablar durante semanas o meses, y otras que permanecen durante años. Las segundas son las que, con el tiempo, acaban por convertirse en clásicos. En una época en la que las novedades son incesantes, ¿cuáles serán aquellas novelas que se sigan leyendo en 50 años? Imposible saberlo, por supuesto, pero hay algunas que generan un sentimiento especial. Unas veces porque han sabido conectar con los lectores y lectoras de una forma especial. Otras porque su profundidad les hace ser atemporales. En ambos casos, apuntan a ser futuros clásicos.
Jugando a anticiparnos al futuro, seleccionamos una decena de novelas que, muy posiblemente, se sigan leyendo dentro de medio siglo. Habrá más, pero nuestra apuesta es que estas diez serán clásicas en el futuro.
2666, de Roberto Bolaño
Sin duda, una de las novelas más influyentes de lo que llevamos de siglo. La obra póstuma de Roberto Bolaño es ambiciosa, fascinante y aterradora. Una novela-río que abarca desde la literatura como vida, los feminicidios en México y un siglo, el pasado, marcado por la barbarie. Un libro que cuenta ya con una perspectiva del tiempo y que ya se puede definir como clásico.
Temporada de huracanes, de Fernanda Melchor
Hay obras que sirven para contar un tiempo y un lugar. Temporada de huracanes es uno de ellos, contado además con un tono que se lee como un puñetazo. La violencia machista, la desigualdad y la brutalidad en ciertas zonas de México, extrapolables a otros territorios, fue contada por Fernanda Melchor con toda su crudeza, convirtiéndose en un libro que ha calado hondo, y uno de los más recomendados de la historia de Librotea.
Crematorio, de Rafael Chirbes
Si alguien quisiera entender qué ocurrió en España durante las décadas de la especulación inmobiliaria, la corrupción y el colapso moral previo a la crisis de 2008, tiene que leer Crematorio. La novela de Rafael Chirbes es a la vez increíblemente certera y lúcida y literariamente poderosa. Una combinación que hace que varias de sus obras se hayan ganado un lugar especial en la historia literaria española.
MANIAC, de Benjamín Labatut
Una novela sobre ciencia, sobre la obsesión y sobre el horror del siglo XX. Con MANIAC, Benjamín Labatut confirmó y amplió lo apuntado en Un verdor terrible. A través de la vida del matemático John von Neumann y el nacimiento de la inteligencia artificial, el autor chileno nos sumerge en una historia fascinante sobre lo que la mente humana puede hacer, y lo que implica llegar más lejos que nunca en la historia.
La amiga estupenda, de Elena Ferrante
La gran sorpresa literaria del siglo XXI no fue solo el éxito global de Elena Ferrante, sino la intensidad emocional con la que millones de lectores se reconocieron en la historia de Lila y Lenù. La saga de la enigmática autora conectó con ellos a través de la intimidad, la amistad femenina y las transformaciones de la vida cotidiana. Pero La amiga estupenda es también una narración sobre clase, violencia y el duro camino para forjarse una identidad. Una novela profundamente humana.
Austerlitz, de W. G. Sebald
La llamada “novela de ideas” tiene en este siglo a Austerlitz como faro. La obra maestra de W. G. Sebald parte de la observación para narrar la Europa del siglo XX a medio camino entre el ensayo, la ficción, la autobiografía y la historia. Una novela exigente con el lector, pero que devuelve el esfuerzo con creces. También una apuesta por una manera de entender la literatura que se resiste a desaparecer.
Expiación, de Ian McEwan
Contar lo íntimo para retratar lo colectivo es un arte que muchos autores buscan, pero pocos dominan a la perfección. Expiación, de Ian McEwan, es una de esas obras. La culpa y los límites morales en una historia de la Inglaterra de entreguerras se convierte en una novela atemporal, que explora la naturaleza humana con precisión y sensibilidad.
Solenoide, de Mircea Cărtărescu
La monumental novela del escritor rumano Mircea Cărtărescu es un viaje delirante, filosófico y onírico por la conciencia, el cuerpo, la infancia y el fracaso. En una época dominada por novelas minimalistas y fácilmente adaptables al audiovisual, Solenoide reivindica algo casi anacrónico: la ambición desmesurada de la gran literatura. Precisamente por eso seguirá leyéndose. Porque demuestra que la novela todavía puede ser un artefacto extraño, excesivo e inclasificable.
Hamnet, de Maggie O’Farrell
Hay novelas que tienen éxito comercial y otras éxito crítico, pero solo unas pocas consiguen ambas cosas. A través de la historia del hijo muerto de William Shakespeare, Maggie O’Farrell pone el foco en las figuras ocultas de la historia, las mujeres. Hamnet nos habla de la maternidad, de la pérdida y del poder del arte, todo ello desde una perspectiva que
El acontecimiento, de Annie Ernaux
La obra de Annie Ernaux ha influido enormemente la literatura basada en la propia experiencia contemporánea. Dentro de una trayectoria que mira de cara al lector, El acontecimiento es quizás uno de sus episodios más crudos. A partir de su aborto clandestino en la Francia de los años sesenta, Ernaux construye un texto seco, preciso y devastador sobre el cuerpo, la memoria y la violencia social ejercida sobre las mujeres.