Cristina Araújo Gámir
Lo que opina Cristina Araújo Gámir
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Me gusta muchísimo ese autor porque hace algo que a mí me interesa, que es la introspección. Me gusta mucho la hondura en el personaje, que es muy intenso, y también el estilo. ¿Cómo describes ciertos sentimientos y emociones de una manera que no sea típica?
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Nunca había leído ese tipo de libros, de autoficción, hasta hace tres o cuatro años. Empecé con Deborah Levy, pero este libro en concreto no sabría decir por qué me gustó. Habla de las situaciones a las que se enfrentó después de la muerte de su hija que podían pasar desapercibidas. Por ejemplo, cuenta cuando se renueva el carnet de conducir en otra ciudad de Estados Unidos diferente a donde vivía con ella y le pareció una traición. Esas conexiones me llaman mucho la atención.
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Casi no recuerdo nada ya, sí que me encantó. La relación del personaje con todos los enfermos de ese sanatorio me impactó mucho. Thomas Mann me gusta también mucho por cómo describe las emociones, esa manera tan precisa de detallar, no sé cosas que a lo mejor todos vivimos pero no las sabes verbalizar.
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Me gusta mucho Maggie O’Farrell. Como en los otros autores, me gusta su estilo, le doy tanta importancia que, a veces hay libros buenos que si el estilo no me gusta no me entra. En este caso también hay personajes muy originales. Fue una de las primeras escritoras que cuando describen una situación, los detalles que usan son muy minuciosos y muy llamativos. Es casi cinematográfico.
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Es muy, muy completo, no solo por el cuadro de la sociedad de ese momento, sino porque también es un catálogo de personajes enorme. Es algo que ahora es muy difícil de hacer, creo que es algo que estaba en los clásicos y no sé si se puede repetir. Sobre todo cuando se trata de situaciones cotidianas, que lo estás leyendo y dices ‘eso también me pasa a mí, pero qué bien contado está.
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Me marcó por cómo describe los sentimientos desde el interior de cada personaje, explorando amores puros, inocentes o por conveniencia.
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Me atrajo por ese microcosmos en un sanatorio, y por una escena preciosa donde el protagonista descubre qué ventana proyecta la luz que molesta a la mujer de la que está enamorado.
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Me parece magistral por cómo, en una sola frase, disecciona el alma humana con palabras sencillas.
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Me gusta mucho Maggie O'Farrell por su estructura y su manera de narrar, intercalando voces de forma natural sin que parezca un mero experimento.