Estrategias, pactos y ambición: 10 grandes novelas sobre campañas electorales
Libros sobre la cara oculta del poder, la ambición y la corrupción.
Antes de lo previsto, aunque no sorprenda a nadie, nos enfrentamos a unas nuevas elecciones. Unas, además, que se anticipan como las más agresivas y confrontadas que recordamos. Esto se traduce en que, en las próximas semanas, los ataques, proclamas y negociaciones van a ser omnipresentes en la información diaria.
Todo ese juego político que vemos en el día a día también se ha filtrado en la ficción. Las campañas electorales, con todo lo que tienen de teatralidad por un lado y de juego subterráneo por otro, son un terreno abonado para intrigas y tramas adictivas. También para obras que reflexionan sobre la corrupción del poder, y cómo la ambición puede llegar a cegar. Para afrontar estos comicios de una forma diferente, seleccionamos 10 grandes novelas sobre elecciones.
Todos los hombres del rey, de Robert Penn Warren
Uno de los grandes clásicos de la ficción política. Inspirada en la figura del gobernador de Luisiana Huey Lon, Todos los hombres del rey narra el ascenso de un político y su transformación de un defensor de causas populares a un cargo establecido que cambia irremediablemente su visión inicial.
El ejercicio del poder como forma de corromperse y el funcionamiento de una maquinaria que se aleja de las necesidades del pueblo son temas que Robert Penn Warren afronta en una novela que también nos habla de la naturaleza humana y se puede leer como una gran tragedia griega.
El disputado voto del señor Cayo, de Miguel Delibes
Las elecciones también sirven para reflejar una época y un país. Miguel Delibes toma la historia de dos jóvenes militantes que recorren los pueblos de Castilla durante una campaña electoral y al señor Cayo, un campesino que vive prácticamente aislado y cuya forma de entender la vida está muy lejos de los discursos políticos, para hablarnos de las diferencias de un país que estaba cambiando.
Delibes convierte así una campaña electoral en un encuentro entre dos Españas y, sobre todo, entre dos maneras de hablar de la política. La novela plantea una cuestión que sigue siendo esencial en cualquier elección: qué distancia puede llegar a existir entre quienes piden el voto y quienes deben decidir si concedérselo.
Mauricio o las elecciones primarias, de Eduardo Mendoza
Con su particular mezcla de humor, observación e ironía, Eduardo Mendoza nos adentra en la peripecia de Mauricio, un joven dentista barcelonés, que acaba involucrándose por accidente en una campaña electoral en los años 80. Esa trama le lleva a una serie de situaciones cómicas que, como casi siempre en su obra, esconden mucha verdad.
La España de la transición y, en especial, la Barcelona preolímpica también son otro de los aspectos notables de la novela de Mendoza. Lo que sucedió en esos años preconfiguró lo que pasó después, y aquella ciudad pasó a ser algo completamente distinto.
Candidato, de Antonio J. Rodríguez
En Candidato, Antonio J. Rodríguez lleva la política electoral a un terreno reconocible y contemporáneo, Los candidatos conviven con periodistas, asesores, redes sociales y una opinión pública permanentemente pendiente de cualquier escándalo. La campaña se convierte en un espacio en el que la imagen puede ser tan importante como las ideas y en el que cualquier error puede tener consecuencias..
La visión de Rodríguez se detiene especialmente en la construcción del personaje político y por los mecanismos que rodean a una candidatura. En especial todo lo que tiene de espectáculo, desde mítines a mensajes, estrategias y conflictos.
La conjura contra América, de Philip Roth
Philip Roth parte de una posibilidad: ¿qué habría ocurrido si Charles Lindbergh, héroe de la aviación y conocido por sus posiciones aislacionistas, hubiera derrotado a Franklin D. Roosevelt en las elecciones estadounidenses de 1940? A partir de ahí, la novela convierte una campaña electoral en el punto de partida de una historia alternativa de Estados Unidos.
La política se filtra en la vida cotidiana de una familia judía de Nueva Jersey y demuestra cómo una elección puede alterar la percepción de seguridad, identidad y pertenencia de toda una sociedad. Roth no se limita a imaginar un resultado electoral diferente: explora cómo los discursos políticos pueden transformar las relaciones entre ciudadanos y cómo una campaña puede convertir determinadas ideas, antes marginales, en una fuerza capaz de modificar un país.
El mensajero del miedo, de Richard Condon
Richard Condon lleva la política electoral al territorio del thriller. En El mensajero del miedo, una conspiración utiliza a un candidato presidencial como pieza de una operación destinada a alcanzar el poder. La campaña deja de ser simplemente una competición entre programas y candidatos para convertirse en un escenario de manipulación política.
La novela, publicada en plena Guerra Fría, combina intriga y espionaje para preguntarse hasta qué punto puede manipularse una democracia desde dentro. Todo lo que no vemos en estos procesos electorales y que, a menudo, nos hace dudar de la pureza del sistema
Ensayo sobre la lucidez, de José Saramago
¿Qué ocurriría si una elección democrática produjera un resultado que el poder no está dispuesto a aceptar? Esa es la premisa de Ensayo sobre la lucidez, novela en la que una parte mayoritaria del electorado decide votar en blanco. Lo que inicialmente podría interpretarse como una anomalía electoral termina provocando una reacción cada vez más extrema de las autoridades.
Saramago desplaza el foco desde los candidatos hacia los ciudadanos. Aquí no interesa tanto cómo se consigue un voto como qué sucede cuando los votantes deciden utilizar las reglas del sistema para expresar su descontento. La novela funciona como una reflexión sobre la democracia, la legitimidad del poder y la relación entre gobernantes y gobernados.
Queridos niños, de David Trueba
David Trueba sitúa su novela directamente dentro de una campaña electoral. Basilio acompaña a una candidata a la presidencia de una comunidad autónoma y se convierte en testigo de una caravana política en la que mítines, desplazamientos, entrevistas, discursos y encuentros con los votantes forman parte de una rutina agotadora.
Trueba utiliza la campaña para observar cómo se fabrica un discurso y cómo se construye la imagen de un candidato ante los medios y el público. Entre bastidores aparecen las contradicciones, las estrategias y las pequeñas batallas que quedan ocultas cuando la campaña se contempla desde fuera. El resultado es también una novela sobre el poder de la palabra y sobre quienes se dedican profesionalmente a armar las historias que se propagan entre los votantes.
Sumisión, de Michel Houellebecq
En Sumisión, Michel Houellebecq imagina unas elecciones presidenciales francesas que alteran por completo la historia del país. En una segunda vuelta en el que se presentan un candidato islamista frente a la ultraderecha, el primero se alza con el poder.
Esta posibilidad permite al autor adentrarse en los vericuetos de la Francia actual, en una visión no exenta de polémica que también nos presenta a un profesor universitario que ve como sus convicciones
La lluvia del tiempo, de Jaime Bayly
Jaime Bayly lleva la campaña electoral al Perú y pone en el centro de la trama la relación entre política, televisión y periodismo. La historia transcurre cuando falta apenas un mes para las elecciones presidenciales y una revelación amenaza con cambiar las posiciones de los principales protagonistas de la carrera electoral.
El candidato favorito, el propietario de un canal de televisión y una periodista quedan atrapados en una trama en la que información, intereses empresariales y ambiciones políticas se cruzan constantemente. La novela introduce así otro elemento fundamental de las campañas contemporáneas: el poder de los medios para modificar el relato de unas elecciones.