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Libros sobre relaciones difíciles entre padres e hijos para leer después de ver ‘El ser querido’

Una selección de obras que exploran los vínculos familiares a raíz de la película de Rodrigo Sorogoyen.

LIbrotea.
LIbrotea.
Lucía Rojas España /

Hay vínculos familiares que no se rompen porque nunca llegan a forjarse del todo. El amor convive junto al resentimiento, la culpa convive con el cariño y los hijos pasan años intentando comprender a unos padres que, como cualquier otra persona, también llegaron a la vida con sus propias heridas. En ese territorio incómodo se mueve El ser querido, la última película de Rodrigo Sorogoyen, una historia que convierte la relación entre un padre y su hija en una compleja zona de grises y rencillas difíciles de sanar.

La literatura lleva décadas explorando precisamente esa zona de conflicto. Hay madres y padres ausentes, hijos que no consiguen perdonar, familias que transmiten sus silencios de una generación a otra y adultos que, después de perder a sus progenitores, intentan reconstruir quiénes fueron realmente. Estos libros recorren algunas de esas relaciones familiares difíciles desde perspectivas muy distintas, pero con algo en común: recuerdan que conocer a nuestros padres quizá sea una de las tareas más complicadas de la edad adulta.

La buena letra, de Rafael Chirbes

La buena letra

La buena letra

Rafael Chirbes
Editorial Anagrama


Pocas novelas españolas han retratado con tanta precisión cómo las heridas de una generación pueden acabar instalándose dentro de una familia. En La buena letra, Rafael Chirbes se adentra en la posguerra española a través de una mujer que ha dedicado buena parte de su vida a sostener a los suyos. El sacrificio, los silencios y aquello que no se cuenta terminan pesando tanto como los acontecimientos que sí forman parte de la memoria familiar.

La novela, además, permite pensar en la transmisión de esas heridas entre generaciones: lo que los padres callan, lo que los hijos reciben y las distintas maneras de interpretar una misma historia familiar. La adaptación cinematográfica de Celia Rico volvió a poner en primer plano esa dimensión íntima de la novela, centrada en los pequeños gestos, los cuidados y los silencios de una familia marcada por la posguerra.

El acontecimiento, de Annie Ernaux

El acontecimiento

El acontecimiento

Annie Ernaux
Tusquets México


Annie Ernaux ha convertido buena parte de su obra en una exploración de la memoria personal y familiar. El acontecimiento se sitúa en otro territorio: la experiencia del aborto clandestino que vivió la autora en 1963, en el que también aborda la distancia entre una hija y el mundo del que procede, así como el peso de las expectativas sociales, familiares y de género.

En Ernaux, la experiencia individual nunca permanece encerrada en lo privado. Lo que una hija vive, recuerda y decide contar también habla de una época, de una clase social y de los valores que una generación transmite a la siguiente. Es una literatura que obliga a mirar a los padres y a los hijos no solo como individuos, sino como personas condicionadas por el tiempo que les tocó vivir.

Apegos feroces, de Vivian Gornick

Apegos feroces

Apegos feroces

Vivian Gornick
Editorial Sexto Piso


Hay pocas relaciones maternofiliales tan complejas en la literatura reciente como la que Vivian Gornick retrata en Apegos feroces. La escritora recorre las calles de Manhattan junto a su madre, ya anciana, y esos paseos se convierten en una conversación permanente entre el reproche y la complicidad, entre lo que una hija necesita alejar de sí y aquello que, inevitablemente, ha heredado.

Gornick observa a su madre y, al mismo tiempo, intenta entenderse a sí misma. La mujer que fue criada en el Bronx por una madre entregada a la familia quiere construir su propia vida sin repetir necesariamente ese modelo. El resultado es un libro sobre los vínculos que nos definen incluso cuando intentamos escapar de ellos: una relación que puede resultar agotadora y limitante, pero que también está hecha de cariño, memoria y una intimidad difícil de sustituir.

La familia, de Sara Mesa

La familia

La familia

Sara Mesa
Editorial Anagrama


Sara Mesa parte de una institución aparentemente reconocible para desmontarla desde dentro. En La familia, los vínculos familiares están atravesados por las normas, la autoridad, los silencios y las contradicciones de quienes viven bajo el mismo techo. La autora explora el interior de una familia con una precisión incómoda, poniendo el foco en esas dinámicas cotidianas que pueden parecer insignificantes hasta que revelan relaciones de poder mucho más profundas.

Mesa entiende la familia no como un refugio necesariamente seguro, sino como un espacio donde se aprenden determinadas formas de relacionarse con los demás. Y ahí reside buena parte de la incomodidad de la novela: en la posibilidad de reconocer como propias algunas de esas pequeñas violencias, imposiciones y silencios.

El nombre del padre, de Vanessa Springora

El nombre del padre

El nombre del padre

Vanessa Springora
LUMEN


Vanessa Springora recibe una llamada de la policía mientras promociona El consentimiento: su padre ha muerto y tiene que acudir a identificar el cadáver. A partir de ahí comienza una investigación que la lleva mucho más atrás, hasta su abuelo paterno, después de descubrir unas fotografías que contradicen la historia familiar que había conocido.

El nombre del padre convierte la relación paterna en una búsqueda de identidad y memoria. Springora intenta averiguar quién fue realmente ese hombre que le dio su apellido y qué parte de la historia familiar había permanecido oculta. El libro mezcla investigación, memoria, viaje y escritura para abordar una cuestión incómoda: cuánto de aquello que heredamos de nuestros padres forma parte también de nuestra propia identidad.

Nada se opone a la noche, de Delphine de Vigan

Nada se opone a la noche

Nada se opone a la noche

Delphine de Vigan
Editorial Anagrama


Después de encontrar a su madre muerta, Delphine de Vigan decide reconstruir su vida. Para hacerlo, recurre a fotografías, películas familiares, grabaciones y conversaciones con sus hermanos. El resultado es una investigación sobre Lucile, pero también sobre la propia familia y sobre la dificultad de distinguir entre lo que realmente sucedió y lo que una familia recuerda que sucedió.

Nada se opone a la noche es especialmente interesante porque convierte la relación entre madre e hija en una investigación. La escritora intenta comprender a la mujer que fue su madre antes de serlo y las circunstancias que condicionaron su vida. Al hacerlo, descubre que reconstruir a una persona querida también significa enfrentarse a sus zonas más oscuras.

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, de Tatiana Țîbuleac

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes

Tatiana Tibuleac
Impedimenta


La relación entre Aleksy y su madre comienza desde el rencor. Años después del último verano que pasaron juntos, el protagonista vuelve mentalmente a aquellos meses en los que ambos viajaron a un pueblo francés. La madre lo había rechazado; él arrastra la rabia y el dolor por la desaparición de su hermana. Pero la enfermedad de ella introduce una urgencia inesperada: quizá todavía estén a tiempo de perdonarse.

Tatiana Țîbuleac construye así una novela sobre una relación maternofilial que parece imposible de reparar y que, sin embargo, encuentra una última oportunidad. El resentimiento, la culpa, la enfermedad y el amor se mezclan en una historia que no necesita idealizar a sus personajes para hablar de reconciliación.

La muerte del padre, de Karl Ove Knausgård

La muerte del padre

La muerte del padre (Mi lucha: 1)

Karl Ove Knausgård
Editorial Anagrama


En el primer volumen de Mi lucha, Karl Ove Knausgård parte de la muerte de su padre para regresar a su infancia, su adolescencia y a una relación familiar que todavía no ha conseguido comprender del todo. Su progenitor murió después de años marcados por el alcohol y esa muerte despierta sentimientos contradictorios que el escritor intenta ordenar mediante la literatura.

El resultado es un libro en el que la relación entre padre e hijo se convierte también en una exploración de la memoria. Knausgård no busca construir un retrato sencillo de su progenitor ni ofrecer una explicación definitiva: vuelve sobre los recuerdos, los detalles domésticos y las emociones contradictorias para intentar entender qué queda de un padre después de su muerte.

El club de los mentirosos, de Mary Karr

El club de los mentirosos

El club de los mentirosos

Mary Karr
Periférica & Errata naturae


En El club de los mentirosos, Mary Karr regresa a la infancia para reconstruir una familia poco convencional y una casa en la que el alcohol, las discusiones, las historias familiares y los secretos forman parte de la vida cotidiana. Es un libro de memorias que convierte la propia familia en materia literaria y que, como ocurre con otros títulos de esta selección, intenta comprender a los padres sin convertirlos necesariamente en personajes fáciles de juzgar.

La mirada de Karr sobre su infancia está atravesada por el humor, pero también por la conciencia adulta de todo aquello que entonces no podía comprender. El padre, la madre y las hermanas aparecen así como parte de una historia familiar llena de contradicciones, y la escritora utiliza el recuerdo para reconstruir no solo cómo era aquella familia, sino también cómo la experiencia de crecer en ella terminó formando a la mujer que escribe.


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