Borja Sémper
Las estanterias de Borja Sémper
-
Un poeta en el parlamento vasco
Ir a la estantería
La carreteraCarlos J. Álvarez
La conjura contra AméricaPhilip Roth
El esnobismo de las golondrinasMauricio Wiesenthal
A sangre y fuegoMark Finn
La rebelión de AtlasAyn Rand
NADAGuillermo Aguirre Martínez
San Manuel Bueno, MártirMiguel de Unamuno Miguel de Unamuno
Cuatro amigosDavid Trueba
La uruguayaPedro Ernesto Mairal
Lo que opina Borja Sémper
-
Me emociona cómo aborda la historia del padre y el hijo en un entorno de hostilidad y destrucción absolutas, cómo entra de lleno en qué y cómo somos cuando ya no queda nada, en la condición humana y su ausencia de límite en la desesperación y el miedo; en un entorno de supervivencia absoluta. Y me gusta mucho la idea del mundo post apocalíptico, soy un friki de la ciencia ficción y me maravilló que McCarthy se metiera aquí.
-
Este libro, de la misma manera que lo hace 'Sumisión', de Michel Houellebecq, describen lo frágil que puede llegar a ser lo que creemos tan sólido e indestructible, el sistema de libertades en el que vivimos. En realidad son libros de sociología política escritos maravillosamente.
-
No me interesan los libros de viajes, pero cuando llegó a mis manos descubrí un lento tratado de elegancia y educación clásicas a través de fascinantes viajes y descripciones de la vida más esnob y relajada de su época. Me acompañó meses al lado de la cama y lo fui leyendo lentamente, como hay que leer estos libros.
-
Ojalá este libro fuera leído por escolares y ojalá este ejercicio de humanismo y ausencia de sectarismo se impusiera a la división. El archiconocido prólogo enmarca las historias de guerra que relata, pero es mucho más que un prólogo, comparto que describe a los españoles que de verdad perdieron la guerra.
-
Este denso libro es un reto y una sacudida. El individualismo llevado al límite de la coherencia, con sus luces y sombras; el objetivismo me resulta una idea seductora porque obliga a replantearte tu responsabilidad, a no delegarla en nada ni nadie. Interpretandolo es un libro tan necesario como poco conocido en España. He dudado entre este y el El Manantial también de Rand, donde continúa profundizando en el individualismo siendo una novela más asequible y con el atractivo de la arquitectura de fondo.
-
Lo único que se me ocurre escribir es que leyéndolo, y si eso hubiera sido posible, hubiera acudido sin pensarlo a rescatar a Andrea de esa casa con olor a cerrado y miedo. Fascinante escritura.
-
Era un chaval cuando lo leí, como casi todo el mundo. Aún resuena en mí el vértigo y la obligación que me impuso de replantearme las cosas. Solo por eso, es uno de mis novelas favoritas.
-
Lo leí en su momento, siendo veinteañero y en verano, así era una apuesta segura. Me gusta mucho todo lo que ha escrito David Trueba, y quizás de entre todos, Saber perder es el libro más completo, pero Cuatro amigos es mi favorito.
-
Uno de los libros, junto a 'El olvido que seremos', de Héctor Abad Faciolince, que más me ha gustado en las últimas semanas. Es quizás la historia más generacional que ha pasado por mis manos en los últimos meses. Me gusta y seduce.