Juan Gabriel Vásquez
Los libros de Juan Gabriel Vásquez
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-
Exploradores, soñadores y ladrones
Juan Gabriel Vásquez, Gabriela Wiener, Philippe Sands, Selva Almada, Rita Indiana y Josefa Sánchez
-
-
-
Las estanterias de Juan Gabriel Vásquez
-
Para dejarse contaminar
Ir a la estantería
Julio CésarWilliam Shakespeare
Vivir para contarlaGabriel García Márquez
FiccionesJorge Luis Borges
Respiración artificialRicardo Piglia
LibraEsther Monleón
AusterlitzW. G. Sebald
Don Quijote de la ManchaMiguel de Cervantes Saavedra
Los demoniosFiódor Dostoyevski
La Fiesta del ChivoMario Vargas Llosa
Crimen y castigoFiódor M. Dostoievski
Vidas paralelas: Demetrio - AntonioPlutarco Plutarco
El hacedorJorge Luis Borges
La muerte de la tragediaGeorge Steiner George Steiner
LimónovEmmanuel Carrère
Lord JimJoseph (adapt. Ariadna Hernández) Conrad
El hombre rebeldeAlbert Camus
El impostorJavier Cercas
Lo que opina Juan Gabriel Vásquez
-
La emoción que hay detrás de la última página de La dama del perrito son revelaciones sobre lo que somos, pequeñas efímeras, frágiles, se diluirían si tratamos de explicarlas en una novela.
-
La familia del cuento realista, que es en la que yo trato de escribir, viene de Chejov y su practicante viva más importante es Alice Munro.
-
Tenía 18 años cuando leí Bola de sebo, y lo leí solo porque lo recomendaba Cortázar. Para mí los escritores del boom eran mis prescriptores, yo iba a leer todo lo que me dijeran ellos.
-
No sé si se puede llamar relato corto, está en ese límite, pero su lectura me impresionó mucho de joven.
-
El cuento tal y como lo conocemos nace con Edgar Allan Poe a mediados del siglo XIX. Los crímenes de la calle Morgue fue uno de los primeros que me impresionaron.
-
Mi descubrimiento del género del cuento pasa por García Márquez y Cortázar, cuentos que empecé a leer con 15 años. La siesta del martes me impresionó mucho.
-
La última página de Los muertos de Joyce, esos tres párrafos en los que hay un recuerdo del amante muerto de la mujer, son una revelación.
-
En esta novela, un amo tiene una disputa con su esclavo y, a pesar de que sabe que el esclavo tiene razón, lo azota terriblemente. Luego le explica que lo está haciendo para que nunca se le olvide que las definiciones corresponden a los definidores y no a los definidos. Es una metáfora del funcionamiento de las sociedades: hay quienes tienen el poder en determinado momento para definir el relato, definir la narrativa como se dice ahora, que es la que cuenta nuestra experiencia. Yo creo que la literatura es un lugar donde ofrecemos resistencia a ese relato poderoso, que viene desde arriba, y en el que tratamos de contar nuestra propia historia.
-
Estoy leyendo mucho a Proust también, algunos ensayos de Virginia Woolf. Son todas obras de de un momento, la primera mitad del siglo XX, en el que creo yo que nuestras sociedades, en particular estas sociedades europeas, estaban pasando por tiempos de desorientación, de confusión, dos guerras… Y, la literatura ofrece un vehículo para entender cierta parte de lo que estaba pasando.
-
He estado revisitando libros que he querido mucho, pero a los que no volvía desde hace mucho tiempo. El proceso, de Kafka, las novelas de Stendhal, por ejemplo Rojo y negro.
-
Es una novela de un joven indio de orígenes muy humildes, de varios amigos de distintos orígenes sociales en una sociedad tremendamente rígida, en términos de estructura, como la de la India. Este hombre de casta baja asciende en el mundo por golpes de suerte, y la novela cuenta su destino al mismo tiempo que el de los otros amigos. Algunos de ellos acaban en la cárcel, y traza un retrato de las relaciones de casta, las relaciones raciales, las relaciones entre el imperio y la periferia, entre Inglaterra y la India, la herencia de cierta violencia colonialista, todo contado desde hoy. Es un retrato fascinante de un momento y las dinámicas de nuestro mundo, que este relato nos ayuda a entender.
-
El pasado 11 de septiembre se cumplió un año de la muerte de Javier Marías, que para mí fue un escritor muy importante en mi vida como lector. He estado recordando y releyendo sus libros. He estado revisando Negra espalda del tiempo que es un un libro extrañísimo, mezcla de muchos géneros y un experimento para mí muy logrado en la obra de Marías.
-
Aparte de ser una grandísima novela, yo creo que una de las grandes novelas del siglo XXI, tiene esta característica de ser también una metáfora de cómo funciona la ficción. Es la historia de un hombre que tiene un talento especial para averiguar lo que los demás van a hacer en el futuro. Para averiguar observando a alguien si esa persona es capaz de comportarse de tal o cual manera. Es un individuo que tiene un talento especial para leer a los demás, y yo creo que eso es lo que nos da la ficción. La lectura, el contacto con las grandes novelas, nos enseña a leer a los demás, a entender las caras ocultas de los demás, a adivinar las vidas secretas, las vidas invisibles de los demás.
-
He estado releyendo en estos días Desayuno con diamantes de Truman Capote, y me acordé de la lectura que hice hace mucho tiempo de A sangre fría, que es famosamente una novela sin ficción, una novela en la que todo supuestamente es real, y es una novela que te trastorna la relación con un hecho real, un crimen ampliamente reseñado en en los periódicos locales de Kansas, pero lees la novela y recibes otra otra cosa, recibes otras revelaciones. Esto pasa con la batalla de Estalingrado en una novela de Vasili Grossman, o con el siglo II y la vida de un romano como el emperador Adriano cuando te la cuenta Marguerite Yourcenar. Yo creo que hay una especie de elemento añadido a la realidad cuando la cuentas con las herramientas de la novela, y entiendes algo que no se entiende o que no alcanza entenderse cuando nos limitamos al conocimiento histórico o al conocimiento periodístico.
-
Estoy leyendo mucho a Proust también, algunos ensayos de Virginia Woolf. Son todas obras de de un momento, la primera mitad del siglo XX, en el que creo yo que nuestras sociedades, en particular estas sociedades europeas, estaban pasando por tiempos de desorientación, de confusión, dos guerras… Y, la literatura ofrece un vehículo para entender cierta parte de lo que estaba pasando.
-
No sé si se puede llamar relato corto, está en ese límite, pero su lectura me impresionó mucho de joven.
-
Un libro sobre el que ya escribí en mi página de El País, y que me parece una de las grandes obras periodísticas de los últimos años. Es la historia de Silvia Labayru, una mujer argentina de familia acomodada que fue militante de la guerrilla de los montoneros y fue secuestrada por el ejército argentino, torturada y violada repetidamente a lo largo de más de un año año y medio y luego condenada al exilio. En el exilio sufrió otras infelicidades y esa historia contada por Leila Guerrero, en forma de esta gran crónica, es uno de los mejores libros que he leído recientemente.
-
Una novela bellísima se publicó hace un año en español y por eso todavía me parece una novedad. Hisham Matar cuenta la historia de un grupo de personajes a los cuales une el hecho de ser exiliados o expatriados libios en Londres y Edimburgo. Se reúnen en la plaza de Saint James en Londres para manifestarse en frente de la embajada libia contra la dictadura de Gaddafi, cuando alguien en la embajada abre una ventana saca un rifle y empieza a disparar sobre la multitud. Esto ocurrió realmente, la única víctima fue una mujer policía inglesa que estaba supervisando la manifestación, pero una de esas balas hiere a uno de los personajes de la novela y eso hace que confluyan los destinos de estos amigos en la novela, que se convierte en una gran reflexión sobre la amistad, sobre el amor, sobre la literatura, sobre la política, sobre el exilio… Es fantástico.
-
Es una biografía de un escritor que para mí es muy importante, o que me importa mucho, Joseph Conrad. Y es una biografía especial porque no es solamente una biografía, es también una crónica de viajes, Maya Jasanoff fue a todos los espacios donde Conrad estuvo, en los cuales se inspiró para sus ficciones y los visita como orígenes de novelas, de manera que su libro es una biografía de Conrad pero también una crónica de un viaje contemporáneo que investiga el lugar de Conrad entre nosotros hoy. Además hay una especie de biografía de sus libros, también de examen crítico, de lo que esos libros nos pudieron haber dicho en algún momento y por qué lo siguen diciendo.
-
Fue el libro más importante para mí durante la escritura de ‘Los nombres de Feliza’. Me permito esta esta recomendación de un clásico porque es un clásico pero también es una novedad: acaba de salir una nueva traducción del primer volumen hecha por Mercedes López Ballesteros y es extraordinaria. Yo la he estado leyendo en estos días y es una traducción maravillosa de una de las grandes novelas del siglo XX. Es un libro bellísimo.
-
a emoción que hay detrás de la última página de La dama del perrito son revelaciones sobre lo que somos, pequeñas efímeras, frágiles, se diluirían si tratamos de explicarlas en una novela.
-
Philip Sands, escritor británico, abogado de derechos humanos, una persona extraordinaria, que publicó un libro titulado Calle Londres 38, en el que traza una especie de paralelo extrañísimo y maravilloso entre el arresto de Augusto Pinochet, dictador chileno, su arresto en los años 90 en Londres, y la dictadura militar chilena a partir del 73, un paralelo entre esto y un criminal nazi que había huido y se había escondido en el sur de Chile desde los años 50. Y el paralelo entre esas dos vidas, la comunicación, los descubrimientos que hace Philip Sands de la influencia del nazi y sus conocimientos en el desarrollo de la represión militar durante la dictadura chilena, es extraordinario.
-
Es probablemente uno de los ajustes de cuentas más duros, más francos, más directos que ha hecho ningún escritor cubano con la revolución que marcó la historia de Cuba desde 1959. La revolución ocurrió cuando Leonardo Padura era un niño y lo que hace en este libro es examinar la relación que ha tenido el tiempo revolucionario con su generación, las promesas incumplidas, las oportunidades perdidas, la destrucción de una forma de vida y de un país para todos los efectos prácticos que marca la vida de mucha gente pero que a su generación la marcó de una manera especial. La guerra de Angola aparece como una fuerza que da forma a la vida de los personajes, las religiones nuevas que surgen en Cuba como un intento de los ciudadanos por encontrar respuestas donde ya, por supuesto que la revolución ha dejado de darlas hace mucho tiempo, y el amor y el erotismo y las relaciones humanas como respuesta, como respuesta desesperada ante las fuerzas de lo político, las fuerzas de la historia que moldean terriblemente nuestras vidas. Bien, ¿qué más? Uno más, uno más.
-
Por último quiero recomendar una novela peruana, se llama El principio del mundo de Jeremías Gamboa. Es una novela de casi mil páginas que sin embargo de su longitud es de una lectura constantemente gratificante. Es una novela que leemos conmovidos, entristecidos, interpelados por la vida de este joven peruano que acaba de llegar al Perú desde Estados Unidos. Es un profesor en una universidad de Estados Unidos y al llegar empieza una especie de reflexión sobre su pasado, sobre las circunstancias de su familia, los inmensos retos a los que tuvo que enfrentarse para llegar a donde está ahora y las víctimas colaterales de toda vida vivida en un país como el Perú marcado por el racismo endémico, por el clasismo más agresivo, por el terrorismo en épocas de Sendero Luminoso, que también marca la novela. De manera que es una especie de búsqueda en la biografía de una persona, una persona hace memoria sobre su vida para identificar en qué momento se torció y cómo se puede arreglar. Y es un libro con sus mil páginas que se convierte para el lector en un lugar donde estar. No lo leemos tanto para saber cómo va a terminar, sino para vivir instalados en esta conciencia, que es reveladora y conmovedora y de alguna manera nos acerca más a lo que es el ser humano.
-
El segundo tomo de En busca del tiempo perdido, la novela de varios tomos y varios miles de páginas que escribió Marcel Proust entre la década del 10 y 1922. Lo recomiendo porque está saliendo ahora una nueva traducción de esos primeros dos tomos y que seguirá con los tomos restantes de Mercedes López Ballesteros. Y es como leer la novela por primera vez. Es una maravilla esta traducción de ritmo, de precisión, y la prosa de Proust es extraordinariamente exigente, también es un premio para nosotros los lectores, pero hay que contar con una traducción tan maravillosa como la que acaba de publicar Mercedes López Ballesteros. Ese segundo tomo de la novela les dará a los lectores una oportunidad para meterse en el universo Proust que es inagotable.